¿Tienen los padres los mismos derechos en lo que respecta al tiempo de crianza?
¿Tienen los padres los mismos derechos en lo que respecta al tiempo de crianza?
Para muchos padres, una de las mayores preocupaciones durante una separación o un divorcio es sencilla, pero de profunda importancia: ¿Podré seguir estando presente para mi hijo? La buena noticia es que la ley de Arizona reconoce la importancia de los padres y no favorece automáticamente a uno de los progenitores sobre el otro.
En el derecho de familia, las decisiones relativas al tiempo de crianza se rigen por un principio fundamental: el interés superior del menor. Según la ley de Arizona, constituye política pública del estado que —a falta de pruebas en contrario— los hijos tengan un tiempo de crianza sustancial, frecuente, significativo y continuo con ambos padres, y que ambos progenitores participen en la toma de decisiones relativas a sus hijos. Véase A.R.S. § 25-103(B). Asimismo, la ley de Arizona establece que, por lo general, redunda en el interés superior del menor que se maximice el tiempo de crianza de cada uno de los padres. Véase A.R.S. § 25-403.02(B).
Los tribunales de Arizona han reforzado esta política a través de la jurisprudencia. Como regla general, se presume que un tiempo de crianza igual o casi igual redunda en el interés superior del menor, siempre que resulte apropiado. Los tribunales también han reconocido que el padre tiene derecho a una custodia compartida en igualdad de condiciones respecto a su hijo, aunque no a una custodia exclusiva en ausencia de una orden judicial. En otras palabras, los padres se sitúan en pie de igualdad jurídica con las madres en lo que respecta al tiempo de crianza.
Dicho esto, el tiempo de crianza equitativo no es automático en todos los casos. Los tribunales evalúan detenidamente diversos factores al determinar qué régimen es el adecuado para una familia. Estos factores pueden incluir la relación del menor con cada progenitor, el nivel de participación de cada uno en el cuidado diario del niño, la capacidad de los padres para cooperar y la disposición de cada progenitor a fomentar la relación del niño con el otro padre.
La constancia y la participación son fundamentales. Los padres que se involucran activamente —ayudando con las tareas escolares, asistiendo a las actividades, manteniendo rutinas y brindando apoyo emocional— se encuentran en una posición más sólida a la hora de asegurar un tiempo de crianza significativo. Los tribunales analizan detenidamente cuál de los padres tiene mayores probabilidades de proporcionar un entorno estable, de apoyo y propicio para el desarrollo del niño. Lamentablemente, existen situaciones en las que uno de los padres intenta limitar el tiempo de crianza del otro o interferir en él. Si usted es un padre que enfrenta este desafío, es importante que tome medidas. Ya sea haciendo cumplir una orden judicial existente o solicitando la intervención de los tribunales, proteger su tiempo de crianza significa también proteger el derecho de su hijo a mantener una relación significativa con ambos padres.
Ser padre es más que un título: es una responsabilidad. La ley de Arizona respalda su derecho a estar presente, mantenerse involucrado y desempeñar un papel activo en la vida de su hijo.
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Aviso: La información proporcionada en este blog es solo para fines informativos generales y no constituye asesoramiento legal. La lectura de este blog no crea una relación abogado-cliente con Wheeler Law.






